sábado, 18 de mayo de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
Ella es la clase de chica que sonríe a
los chicos que le sonríen porqué quiere ser amigable. Es la clase de chica que
mira demasiado al pizarrón cuando no entiende lo que la maestra dice. Es la
clase de chica que actúa como una niña pequeña porqué extraña serlo. Es la
clase de chica que prefiere que la lastimen con la verdad a que lo hagan con
mentiras. Es la clase de chica que desea lo mejor a quienes ama aunque ella tenga
que sufrir por eso. Es la clase de chica que es fiel a un chico cuando aprende
como amar. Es la clase de chica que se aferra a los recuerdos aunque duelan. Es
la clase de chica que yo soy.
viernes, 4 de enero de 2013
Te quiero, te quiero. Y no me arrepiento de lo que tuvimos, fueron los meses más hermosos que pude haber tenido con alguien, y a pesar de todo, a pesar de que ya casi no hablemos, me alegro de que todo lo que pasó. Estoy creciendo junto a ti. Ya no somos los niños que alguna vez se enamoraron. Te quiero, más que la chucha. Y pucha, ya las cosas no funcionaron, pero quizás podamos ser amigos otra vez. No sabes como me muero por hablar contigo, y olvidarme de todo como solía hacer. Sí, cometimos errores, pero de eso se aprende. Lamento jamás haberte dado explicaciones, lamento el haberte hecho daño, lamento haberte hecho sufrir, pero... ¿Qué vamos a hacer?, las cosas ya están echas. Y bueno, todo lo que tengo que decir es... GRACIAS. Gracias por permitirme descubrir este sentimiento contigo. No pudo haber sido mas perfecto. Así que, gracias, por no pedir explicaciones, por de alguna manera seguir allí, presente. Gracias y, te quiero mucho ¿ya?, no lo olvides.
jueves, 3 de enero de 2013
Las cosas cambian, el tiempo nos obliga a hacerlo… las
circunstancias nos conllevan a ello y, todo se escapa de nuestras manos.
No te acostumbras, jamás. Solo aprendes a vivir con ello, a
sobreponerte a todos esos sentimientos que prácticamente te consumen, día a
día, segundo a segundo, en donde llega un momento en el que ya no puedes seguir
así como si nada, fingiendo una sonrisa en vez de gritarle al mundo lo mal que
estas. Y vuelves a tomar aire, cuentas, respiras, te calmas y sigues caminando…
manteniendo tu frente en alto pero llegas a un punto en el que te preguntas si
podrás seguir con esto, con toda esta farsa, hacer como si nada te importase
cuando es todo lo contrario. Recuerdos siguen asaltando tu mente, y vuelves a
sentir como te derrumbas una vez más, como todo tu océano se vuelve turbio… y
esperas por un momento de paz, por un solo segundo porque ya te has resignado a
encontrar la felicidad. Y sueñas despierto pero eres incapaz de dormir por las
noches. Bajas tus calificaciones y comienzas a preocupar al resto, comienzas a
caer en tus propias redes porque has construido una pared, pero ya no sabes
cómo escapar de ella. Te autodestruyes con tu propia mente, y prácticamente
eres un zombie viviente. ¿Y has llegado a esto por? Por no querer olvidar a esa
persona, porque cada vez que intentas bloquearla en tu mente sientes como el
miedo recorre todo tu cuerpo, miedo a perderle, porque ya no está aquí contigo,
él te olvidó hace mucho, eres tu quién no quiere aceptar la realidad.
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